Ver más allá...
«Llevo escalando bastante tiempo… y, como en toda ascensión, mi trayectoria está marcada por pasos clave. También ocupan un lugar importante la sensación de descubrimiento, la satisfacción por los resultados, las complicidades con los amigos, las lágrimas por los dramas y la fuerza de la motivación. Los años te obligan a dar un giro, a dejar atrás la inconsciencia. Por ello, hoy me esfuerzo por no encerrarme dentro de mi propia caricatura.
No cabe duda de que la práctica de la escalada en hielo es el “gran hito” de mi vida como alpinista, pero es que además me ha permitido ver más allá, mirar las cosas de otra forma y aprender de otros mundos distintos del mío. Sin ser escritor ni cineasta... he acabado dedicando gran parte de mi tiempo a crear libros y películas. Hoy, mi actividad como guía (a gran altitud) centra mis esfuerzos y me obliga a plantearme otras reflexiones y a tomar distancia respecto a la práctica deportiva y, más concretamente, mi práctica deportiva. Hoy, impulsar una editorial (JMéditions) es una forma de utilizar mi pluma para que otros puedan hacer realidad su sueño de escribir. La complicidad entre editor y autor es un poco como la que se establece entre compañeros de cordada. Hoy, cambiar de herramienta y sustituir el piolet por la cámara es salir de la piel del escalador “que toma el escenario” para ceder la voz al otro y dar vida a una narrativa. Buscar el ángulo adecuado para un reportaje significa aguzar la capacidad crítica de análisis y no dejarse adormecer por las convenciones. Hoy, sigo viviendo mis sueños de adolescencia, inspirados por las historias de Rebuffat, Terray o Desmaison. Sus libros y películas me han alentado a ir más allá de lo cómodo, de lo fácil. Siempre he admirado a aquellas personas que son capaces de combinar su pasión (la escalada), su profesión (de guías) y la necesidad de transmitir lo vivido»