Este año los escaladores de big wall belgas Sean Villanueva O'Driscoll, Nicolas Favresse y Stéphane Hanssens decidieron emprender un nuevo proyecto, pero esta vez haciendo una pequeña expedición a sus normas, les acompañó el frances Evrard Wendenbaum para encargarse de la fotografía y el vídeo de la aventura. Éste es el relato de su expecidión a una región todavía muy desconocida en la frontera entre China y el Kirguistán, a cargo de Evrard y Stéphane.

 

Pakistán "en llamas": cambio de objetivo

China Jam © Evrard Wendenbaum

A finales del mes de junio del 2013 se produce un terrible atentado en Pakistán que impacta, por primera vez, a toda la comunidad de alpinistas. Viendo la situación, decidimos anular nuestro viaje. Teníamos que buscar otro objetivo.

 

El western Kokshaal, la cordillera Tau

Removemos cielo y tierra, pedimos a todos nuestros amigos escaladores y alpinistas que nos ayuden a encontrar El big wall, pero nada nos acaba de convencer. Finalmente, un artículo del American Alpine Journal escrito por Mike Libecki nos da la pista, la cordillera Tau del Western Kokshaal. No sabemos mucho sobre el verdadero potencial del lugar, de la meteorología ni de otros factores importantes para organizar bien la expedición, pero los mensajes, muy vagos, que intercambiamos con Mike, son suficientes para convencernos. Las expectativas son muy buenas.

China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
 

Este macizo, situado en la frontera sinokirguisa en el corazón de la cordillera Tien Shan con numerosas cimas de 6.000 metros de altitud todavía no es muy conocido por los alpinistas, especialmente la vertiente china. La provincial del Xinjiang es un poco el equivalente al Tíbet, una tierra fabulosa, inmensa, rica en infinidad de paisajes, pero también escenario de una represión a veces sangrienta de la población autóctona. Los uigures, musulmanes de origen turcomongol, sufren una represión brutal del ejército chino omnipresente. Así que la región está cerrada a los extranjeros y se necesita un permiso especial para tener acceso.

 

A lomos de camello...

China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
 

Para cuando terminamos de negociar los detalles logísticos con una agencia local, obtener los permisos, arreglar de nuevo las planificaciones, ya es finales de agosto y volamos dirección a Urumqi, la capital de Xinjian. Algunos días más tarde, después de varios incidentes, problemas administrativos y de controles, finalmente alcanzamos la morrena de un bello glaciar. Dejamos allí los camellos que, con su largo pelo como de peluche y su porte altivo, han transportado sin rechistar los cientos de kilos de material y comida. Éste será nuestro campo base, a 3.600 metros y hace un frío que pela..

 

Los laberintos administrativos

A decir verdad, en el campo base no somos cuatro, sino seis personas. Nos acompañan un oficial de enlace chino y un guía traductor uigur. Creemos que están un poco tensos. Hablando con ellos entendemos que nuestra agencia nos ha conseguido un permiso de trekking y no de escalada, aunque ellos saben que nosotros no sólo vamos a estar caminando por la zona. Además, el permiso estipula que no podemos acercarnos a menos de cinco kilómetros de la frontera, aunque ellos saben también que la mayoría de las cimas más bellas están justamente en esta frontera. Y aún más surrealista: no nos está permitido fotografiar ni filmar nada, aunque vamos equipados con más de seis cámaras de fotos y de vídeo, micros, travelling...

 

Una meteorología cambiante

China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
 

Durante los cuatro primeros días de aclimatación y de exploración del valle, nos damos cuenta que lo único estable de la meteorología local es su inestabilidad. todas las mañanas hace buen tiempo, o casi, y todas las tardes, el tiempo empeora y acabamos el día tiritando bajo la nieve húmeda que cae y cubre las vertientes de las montañas para la mañana siguiente. Aprovechando una ventana de buen tiempo de algunos minutos, podemos observar un posible objetivo que vale la pena: una gigantesca cara rocosa orientada al sureste, con un pilar evidente, cuya base está situada a 4.600 metros y culmina a más de 5.800 en la cima de la segunda montaña más alta del macizo el Kyzyl Asker (o Soldado Rojo).

 

El baile del material entre campos

A partir de allí, empiezan los porteos. Del campo base hacia nuestro campo avanzado primero, y después, del campo avanzado al pie de la parez. Un "baile" que durará seis días. Planeamos portear comida para quince días, 800 metros de cuerdas diversas, dos hamacas, varios friends y empotradores de todo tipo, material de fotografía y vídeo, vestimenta y sacos de dormir calentitos, piolets y crampones, ya que al final de la pared se ve bien blanca desde abajo y por supuesto... los intrumentos de música. Tanto las condiciones meteorológicas como la altitud nos indican que vamos a permanecer bastante tiempo en las hamacas.

Dificultades de la ascensión

En los primeros días de ascensión, la altitud nos juega malas pasadas. Primero, todo es más lento de lo que habíamos previsto. Subir con el puño de ascensión, el izado de los sacos, la escalada en sí, pero también cosas tan simples cómo salir del saco de dormir y tomar la más mínima decisión. Después nuestras manos sufren bastante. El mínimo rasguño no cicatriza y se transforma en una infección purulenta; imáginate el gran placer de esta escalada, todo en fisuras de diferentes tipos que requieren tener disponibles dedos, manos y puños. Además, nuestros sistemas digestivo y respiratorio tampoco funcionan muy bien. Uno tras otro, tenemos la ocasión de comprobarlo y los antidiarreicos y antibióticos son muy útiles.

 

Entre el placer y el sufrimiento

China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
 

Pero lo que realmente desgasta más nuestras fuerzas es el frío en esta gran altitud. A veces incluso, cuando el sol brilla, nos es imposible escalar del intenso frío. Y por la noche, el termómetro desciende casi siempre hasta -15

°C. Incluso en las hamacas, no pasamos de los 8°C. Sean expresa alto y claro que le encanta sufrir y es verdad al verlo escalar, entusiasta y energético, parece que realmente le guste.

 

¡Bavella!

China Jam © Evrard Wendenbaum

"¡Ei, chicos, los largos que vienen ahora, son como Bavella en Córcega, va a ser mágico!", grita Sean desde la reunión. Es verdad que la calidad de la roca es excepcional. Cada largo es un placer y los realizamos casi todos "a vista". Las dificultades no son excesivas hasta 7b y el pilar, entrecortado con algunas repisas como escalones nos permiten instalar unos fantásticos y cómodos campamentos.

 

La preparación hacia la cima

Después de unos diez días de progresión, casi 700 metros escalados y tres desplazamientos entre campos, es el momento de preparar nuestro ataque a la cima. Pero con el frío extremo y la meteorología inestable, tememos lo peor y queremos reducir el tiempo que pasamos lejos de nuestras cuerdas fijas y, por tanto, poder descender rápidamente a nuestras hamacas, que se han convertido en auténticos refugios.

 

Falsa salida

China Jam © Evrard Wendenbaum

El 21 de septiembre, todo está preparado para una tentativa hacia la cima, pero al despertarnos, nieva. Esperamos un poco y decidimos dejarlo para mañana. Por la noche, todavía nieva y creemos que tendremos que dejar pasar otro día más para que la cara se "derrita", y además empezamos a tener poca comida. Pero el día siguiente nos sorprende: "Buen tiempo, chicos" grita Nicolas. ¡Vamos!!

Vientos glaciales...

China Jam © Evrard Wendenbaum

Hace un día espléndido, uno de los mejores que hemos tenido desde que llegamos. Los últimos 300 metros presentan largos increíbles de hielo y mixto (a veces muy básicos - ¿M7?) después atravesamos algunas pendientes de nieve polvo inestable bajo cornisas enormes. Alcanzamos la cima por la noche. El viento es glacial y a pesar de descender lo más rápido que podemos, llegamos a las hamacas a las 4 de la madrugada. El ataque habrá durado unas 19 horas..

 

Tiempo para meditar

El día siguiente estábamos completamente agotados y no nos despertamos hasta las 14h bajo un sol tímido, pero agradable dentro de nuestros sacos de dormir: Todavía estamos a 5.200 metros. Es tiempo para meditar, relajarnos, descansar, un tiempo sin tiempo. Tenemos la sensación de que lo mejor que sabemos hacer ahora es...¡holgazanear! Sean aún duerme. Oigo el sonido del hornillo en la otra hamada y de golpe. Steph rompe este silencio y dice:: "Tengo congelaciones, no me siento los pies y no estoy bien". Llamamos al servicio SOS Gelures de l'Ifremmont y el médico nos explica que en vista de los síntomas, Stéphane debe descender lo más rápido posible y volver a Bélgica para recibir el tratamiento adecuado*.

 

Ante todo espíritu de equipo

Debido a que nuestro permiso no permite que un miembro del equipo se vaya sin los demás, llega el fin de la aventura. Estamos un poco descepcionados, pero el espíritu de equipo es lo más importante en esta expedición.

China Jam © Nicolas Favresse
China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
China Jam © Evrard Wendenbaum
 

Después de haber pasado 14 días en la pared, conseguimos llevar todo nuestro material hasta el campo base en sólo dos días. Los camellos ya nos esperan. Un día de caminata en los pastos alpinos repeltos de bloques espléndidos (nos encantaría escalarlos) y la misma noche, disfrutamos de unas brochetas, intestinos rellenos de arroz, sopas y otras especialidades locales, suficientes como para alargar un poco más los problemas intestinales de algunos.

Stéphane Hanssens y Evrard Wendenbaum

 

* El 8 de octubre, después de una semana en el hospital, Stéphane vuelve a casa con un buen pronóstico. No perderá ninguno de sus dedos, sólo un poco de piel. Necesita únicamente un tiempo para curarse completamente. ¡Ánimos y paciencia Steph!

 

Esperando el vídeo

China Jam - Short Song from Evrard Wendenbaum on Vimeo.