Para los no iniciados BU56 puede parecer un código secreto, pero para los espeleológos del mundo entero son palabras mágicas. La BU56 o "Sima de las Puertas de Illamina" es una de las mayores y más bonitas simas del planeta. Situada en el macizo de Budoguia en Navarra (España), es uno de los accesos clave a la inmensa red de la PSM (Pierre Sain Martin con 240 km explorados hasta la actualidad. Aquí está el relato de la expedición explicado por Phil Bence…

 

La exploración de la sima BU56

BU56 Petzl © Phil Bence

Esta sima mítica fue descubierta por Jean-François Pernette y Inaki Ortilles en 1979 y durante mucho tiempo ha sido la sima con entrada única más profunda del mundo. Un recorrido complejo y físico de 16 km de ida y vuelta, ¡y 16 km bajo tierra son muchos kilómetros!
En cuanto a profundidad, la topografía indica menos de 1.325 m hasta el sifón, pasos estrechos, salas gigantescas y un turbulento río subterráneo. La BU es un "must do" en la lista de salidas de un espeleólogo deportivo.

 

Relato de Phil Bence

Hacer la "BU" es un tema serio que requiere una buena preparación y un equipo sólido. A mitad de agosto recibe una llamada de Bruno Fromento :
- Hola Phil, ¿preparamos una salida a la BU a finales de agosto? ¿qué te parece?
- Mmm… (3 segundos de reflexión) ¡SÍ! Tengo trabajo previsto pero lo arreglaré...

 

Dirección Zuriza

BU56 Petzl © Thierry Aubé

BU56 Petzl © Thierry Aubé

Salida el 28 de agosto del 2013 con 6 horas de ruta hacia Zuriza por encima de Ansó, en el Parque Natural de los Valles Occidentales. Encuentro el equipo en plena forma y totalmente volcados en los preparativos. Ahora me toca a mí intentar meter todo el material personal, la comida para vivaquear durante 3 días, el material de fotografía y un poco de material colectivo en un solo petate...Me ridno a la evidencia...¡todo no entrará!
Así que veo que tendré que llevar un segundo petate durante todo el recorrido, la idea no me emociona, pero si quiero traer fotografías decentes de estos paisajes subterráneos, no hay otra opción.
Esta noche es una gran fiesta mientras llenamos nuestros estómagos con carbohidratos, miramos atentamente la cartografía colgada en gran formato en la tienda colectiva y nos mostramos impacientes por recorrer estas galerías cargadas de historia.

 

¡Solidaridad… !

BU56 Petzl © Phil Bence

Son las 5 h de la mañana y suena el despertador. A las 6 h empezamos la aproximación, con todo el peso de los petates sobre los hombros. Después de andar durante 3 horas por un buen camino y, después, por el majestuoso lapiaz, alcanzamos la entrada de la cavidad o "Puertas de Illamina". A las 11 h, empezamos el descenso, Bruno y Tot equipan y desenrollan las cuerdas, pronto el famoso meandro "N" nos hace reducir el ritmo.
Es imposible pasar solo con 2 petates grandes por persona, así que hacemos cadena. Como dice nuestro amigo Denis: "Un poco de solidaridad siempre es buena...".
Después de este tramo más lento, los pozos empiezan y se encadenan hasta el meandro "oprimido", menos estrecho pero...¡mucho más largo! El tiempo pasa y todavía estamos allí, entre 2 paredes llevando los petates en posiciones incómodas. ¿Dónde están las galerías, las salas inmensas, los ríos preciosos?
"Ad augusta per angusta" (alcanzar lugares majestuosos por vías estrechas) el lema de Norbert Casteret, pionero de la espeleología francesa, me viene a la cabeza en esta situación…

 

 

¿Pontonera de látex o neopreno?

BU56 Petzl © Phil Bence

Finalmente el meandro se hace más fácil: hemos ganado, se hace más ancho para dejarnos pasar mejor. Por fin, desembocamos en una galería de verdad, ancha, acogedora y un río que, por ahora, se muestra apacible. ¡Estamos a 500 m de profundidad y las cosas serias van a empezar! Rápidamente el río se hace más profundo y es el momento de parar a cambiarse de ropa. ¿Me pongo una pontonera de látex o un traje de neopreno de barrancos estanco? Decido ponerme un neopreno ligero de 3 mm y un top estanco de kayak, me gusta poder moverme fácilmente y el látex tiene una enojosa tendencia a desgarrase cuando menos te lo esperas…

 

La Sala "Roncal"

Después de 14 h de progresión muy variada desde la entrada, llegamos finalmente a la sala "Rocal". "Qué extraño, no es tan grande como esperaba…"
De hecho, sólo estábamos en la entrada de la sala, tenemos que ascender 80 m de desnivel para llegar a su punto más alto y apreciar sus auténticas dimensiones. Volvemos a descender a continuación 120 m para llegar al vivac que tanto esperaban algunos. Estamos a 800 m de profundidad y ya es muy tarde. Instalamos el vivac, comemos y todos a dormir.

BU56 Petzl © Phil Bence

 

La noche bajo tierra…

La noche ha sido más o menos buena y agradable según la técnica escogida por cada uno, tienda o vestimenta aislante. Mi saco de dormir ligero con el poncho mágico de Annette funciona muy bien y me permite pasar una buena noche. Me despierto a las 9 h pero nadie se mueve, todo el mundo está calentito durmiento. La temperatura es de 6° aquí y la humedad es casi del 100%, se está muy bien dentro del saco, así que me vuelvo a dormir...

BU56 Petzl © Phil Bence

BU56 Petzl © Phil Bence

 

El tiempo se detiene en el mundo subterráneo

Cuando finalmente todo el mundo empieza a moverse, ¡ya es...mediodía!
La jornada de ayer fue larga y un buen descanso era necesario. Nos preparamos para una segunda jornada que será memorable, pero igual de larga.
Nos ponemos la ropa acuática; la continuación del recorrido es una sucesión de cañones y de grandes salas atestadas de bloques. Después del campo, 2 pasos verticales nos llevan al cañón del Roncal. El ambiente es mágico, el agua parece que llegue de todas partes, el ruido es casi ensordecedor, la progresión se hace más deportiva y se nos iluminan las caras con una gran sonrisa.

BU56 Petzl © Phil Bence

BU56 Petzl © Phil Bence

 

 

¡Estrecho-1000!

Viene a continuación el famoso "estrecho–1000". Un paso estrecho a nivel del agua...aunque antes y después la cavidad es enorme, no se ha encontrado aún ninguna conexión. Jean Paul Sounier, un amigo de la expedición de Papúa Nueva guinea, sí que tuvo tiempo para buscarla cuando estuvo bloqueador durante 36 h en este tramo en su última visita a esta cavidad. Encadenamos varias salas enormes con paisajes magníficos, canalillos y coladas de calcita de colores, todo está limpio, inmaculado...Tenemos la impresión de ser los primeros en recorrer estos lugares.

BU56 Petzl © Phil Bence

 

 

Volvemos al agua: ¡el cañón de Belagua!

BU56 Petzl © Phil Bence

El ambiente vuelve a cambiar: el agua es parte de la vida bajo tierra, no sólo lo crea, sino que su fuerte presencia lo cambia todo. El agua transforma un recorrido fácil en un desafío para encontrar el camino..
A la salida del cañón, un ascenso de 15 m nos permite acceder a la galería fósil de Lapazarra. Es un nuevo respiro para las orejas y los últimos pasos antes de llegar al sifón, el último final de la red. El río continúa su recorrido, nada puede pararlo. Los colores muestran que las aguas vuelven a salir en la surgencia de Illamina en el fondo del embalse de Saint Engrâce en los Pirineos Atlánticos.

 

 

Retorno de las profundidades

Para nosotros, la continuación es hacia arriba. Tenemos que volver a recorrer el camino pero a la inversa, primero hasta el vivac para pasar una segunda noche bien merecida. Acabamos de finalizar una segunda jornada de 11 h; han sido horas en las que hemos visto cosas increíbles, horas que quedarán grabadas en nuestra memoria.

3r día, despertador a las 9 h, ¡no estamos aquí!
Volvemos a empaquetar, metemos todo en los petates y emprendemos el largo ascenso, desequipamos las cuerdas, nos pasamos los petates, negociando los pasos estrechos. Los obstáculos van desapareciendo uno tras otro tras nuestros pasos. Nos encontramos de nuevo en el meandro "N" y nos preguntamos si hay un paso más ancho o es que nuestros petates son demasiado grandes.

BU56 Petzl © Phil Bence

BU56 Petzl © Phil Bence

 

 

Una bonita aventura entre amigos

Todavía quedan un centenar de metros de pozos para ascender y, al final, volvemos al aire fresco del exterior. Son las doce de la noche y sopla un viento frío, el cielo está despejado y las estrellas centellean magníficas. Salimos uno tras otro con los ojos brillantes, pero cansados.
2 h de la madrugada, los petates están listos de nuevo; estamos listos para 8 km de marcha por la montaña, ¿por qué el camino de vuelta siempre parece más largo que el de la ida?
Nos duelen los pies y la espalda pero el parking está cerca.

Amanece en las montañas y nosotros finalmente nos vamos a dormir.

Organización: Thierry Aubé, Bruno Fromento
Pierre Fabrègue, Simon Bedoire, Anthony Geneau, Thomas Braccini, Didier Gignoux, Christian Etard, Denis Moralès,
Phil Bence.

 

La exploración subterránea…

Teníamos un permiso especial de las autoridades para tomar medidas a lo largo de la red; estas medidas servirán para precisar la profundidad exacta de la sima al sifón. También estuvimos allí para hacer fotografías de estos lugares increíbles, ya que las pocas que existen son ya bastante antiguas.
Y, sobre todo estuvimos allí para disfrutar juntos momentos intensos y únicos.

¡La espeleología siempre proporciona emociones fuertes!

Phil Bence

 

Topografía

 

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