"En ruta con alas" (en francés, "En route avec Aile") es una vuelta al mundo a pie, en bicicleta y en autostop en velero, sin medios motorizados. Olivier Peyre salió de Grenoble en el 2008. Posteriormente, se le sumó Nadège Perrot y terminarán juntos la circunnavegación en el 2016, completando así la aventura de su vida.

 

 

 "No existe ningún sueño imposible!"

Tour du monde avec aile

A la edad de quince años, Olivier leyó el libro On a roulé sur la terre (En ruedas alrededor del mundo) de Sylvain Tesson y Alexandre Poussin, que relataba su vuelta al mundo en bicicleta. Fue toda una revelación para él: «Ya que era posible hacerlo, entonces decidí que lo intentaría a mi manera cuando llegara el momento oportuno. Este sueño me ha estado perseguiendo hasta que se convirtió en realidad."

 

 

El concepto "no motorizado" del viaje


El espíritu que anima al viaje "En ruta con alas" es la exploración de la Tierra en bicicleta, parapetente y velero. El concepto "no-motorizado" del viaje permite ir a un ritmo más lento y tomarse el tiempo para conocer y descubrir en profundidad las regiones visitadas. Es justo lo contrario al turismo acelerado que consiste en visitar el máximo de lugares en el mínimo de tiempo, a menudo sin tener en cuenta las tradiciones locales, el entorno y sin dejar tiempo para conocer a los lugareños y el intercambio cultural.

Tour du monde avec aile

Los diversos temas de nuestro viaje han ido fluyendo naturalmente sobre el concepto "no-motorizado". Utilizamos la bicicleta en tierra firme, el velero para los océanos y el parapente y las piernas para las montañas y el aire. Así hemos podido ascender al punto simbólico más alto de cada país y descender en parapente siempre que nos ha sido posible.

Tour du monde avec aileTour du monde avec aile

 

Tour du monde avec aileEn route avec aile

 

Ir en velero en autostop requiere un calendario, teníamos que asegurarnos de llegar a las islas Canarias en octubre del 2008 y alcanzar Panamá en febrero del 2010 para atrapar a la mayoría de veleros que aprovechan los vientos Alisios para navegar. España y África del noroeste nos enseñó el "ciclovagabundeo". El Atlántico nos enseñó a cómo ir en velero en el 2008. Recorrimos en un año América del Sur en bicicleta y parapente mezclando ascensiones a los rincones más remotos del Planeta. A continuación, atravesamos el vasto océano Pacífico, con una larga parada en Nueva Caledonia antes de dirigirnos a Nueva Zelanda.

En abril del 2013, empezamos de nuevo con el autoestop en velero, hacia las islas Vanuatu, Australia, hasta Asia vía Singapur para empezar el largo viaje por Eurasia hasta Grenoble, pasando por China, Tíbet, Nepal, India, Pakistán, Irán y Turquía.

 

La página web y las conferencias sobre el tema "No existen sueños imposibles" en las escuelas nos permiten compartir nuestros sueños y fotografías de estos remotos lugares. La realización de este proyecto es la prueba de que este tipo de desafío está al alcance de cualquier persona. Un estilo de vida diferente es posible: más humano, con menos estrés, más en contacto con otras personas y culturas y más respetuoso con el Planeta.

 

 

Extracto del diario de viaje

Tour du monde avec Aile

¡Finalmente! No tenemos palabras para describir nuestro alivio al alcanzar por fin el legendario desierto de sal Salar de Uyuni, la mayor extensión de sal en continuo del mundo. Pues sí, déjame decirte que después de veinte días de caminos de tierra y arena, esto es el paraíso. Son las once de la mañana, después de algunos kilómetros sobre sal dura como el cemento, paramos para desayunar en este extraño lugar. Siento una brisa ligera del norte, ni mucha ni poca, la cantidad justa que necesito para poner en práctica una vieja idea. Despliego mi vela, y después de algunos intentos, voy en bicicleta 'con alas' de parapente. Jugando con los frenos, intento colocar la vela para que traccione de la bicicleta como en el kitesurf en el agua. 

¡Increíble, funciona! El sistema avanza solo, no hace falta ni que pedalee. De repente, detrás de mí, Nadège grita. El soporte del pedal se le acaba de romper, la bicicleta puede rodar, pero ella no puede pedalear. Justo la ocasión perfecta para adaptar el concepto "En ruta con alas" para superar un obstáculo mecánico ¡y combinar los dos temas principales de nuestro viaje en uno!


Enganchamos una de las cuerdas de suspensión entre las dos bicicletas; tomo el control de mi parapente y el de la Alpazone [nota del traductor: es el nombre de la bicicleta de Nadège], y continuamos así, la vela traccionando de las dos bicicletas y llevándonos a los dos entre 22 y 30 km/hora durante 60 kilómetros y seis horas de pura felicidad, atravesando el desierto de sal completo ¡sin tener que pedalear ni una sola vez!

 

 

Etapas realizadas

Tour du monde avec aile

26 países visitados, 30.066 km pedaleando, 16.000 km navegando con veleros y 150 lugares en parapente.

 

¡Mucha suerte, ánimo y buen viento para este dúo para las etapas siguientes!

 

 

Para más información

www.enrouteavecaile.com