Hace unos años, cuando Ueli Steck entró a formar parte del Team Petzl, nos dijo cuál era su lema "Todo lo que puedo imaginar puede hacerse realidad". El 10 de octubre del 2013, Ueli firmó una nueva página en la historia del alpinismo al ascender en solitario la cara sur del Annapurna en menos de 28 horas. ¡Un tiempo récord! 
Hoy Ueli Steck nos habla sobre el ascenso y comparte con nosotros su visión personal de la montaña…

Ueli Steck - face sud anapurna © Dan Patitucci

 

Entrevista a Ueli Steck


¿Qué planes tenías para este ascenso?

Era un proyecto al que ya llevaba dando vueltas desde hace mucho tiempo. Los primeros en intentar abrir esta ruta fueron Pierre Beghin y Jean-Christophe Lafaille en 1992. Yo también intenté en el 2007 por primera vez, y una vez más en el 2008, y ahora por fin he logrado alcanzar la cima. Siempre he soñado con abrir una nueva ruta hacia una cumbre de 8.000 metros.
En esta ocasión me acompañaba mi amigo Don Bowie. Es un tipo increíble, y nos llevamos más que bien. Para mí es muy importante ir con un compañero con quien compartir los buenos ratos. Además, Dan y Janin son mis amigos.

 

Ueli Steck - face sud anapurna © Dan Patitucci

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La verdad es que no había pensado en llevar fotógrafo esta vez, pero ellos disfrutan yendo de expedición, y a mí me gusta tener contentos a mis amigos, así que al final se incorporaron al equipo. Luego Don Bowie trajo su propia cámara, Jonah Matthewson. Mi objetivo no era para nada hacer una expedición muy comercial, con toda esa promoción y ese "blablabla", yo solamente quería escalar.

 

En un principio no tenías previsto ascender en solitario ¿cómo acabaste tomando esta decisión y de qué manera te adaptaste una vez sobre el terreno?


Es una pared que requiere escalada técnica hasta cierto punto, aunque no sea demasiado complicada. Sin embargo, a Don no le resultaba sencilla y, además, le preocupaban los desprendimientos de roca y las avalanchas. Para mí esto no suponía ningún problema, pero él no estaba del todo tranquilo, así que al final se plantó en la rimaya y dio media vuelta. Para mí no fue fácil decidirme a seguir en solitario. Estaba seguro de que las condiciones eran excelentes, y de verdad que lo eran. Creo que ese momento fue el más difícil para mí, simplemente no estaba preparado para tomar una decisión. Pero, una vez empecé a escalar, mi mente se adaptó sin problemas al "modo en solitario", y tengo que decir que éste ha sido la mejor experiencia que he tenido jamás. En esta expedición no dediqué muchas energías a comunicarme (nada de bloguear, por ejemplo) y fue algo fantástico, porque pude centrarme por completo en la escalada. Al principio no pensaba en nada, solo hacía lo que tenía que hacer. Pasé 28 horas en mi propio mundo, sin preocuparme por el futuro ni por el pasado, viviendo mi presente al máximo. Por supuesto era muy consciente de que, si surgía algún problema, no iba a haber nadie ahí para ayudarme, aunque ése es un riesgo que estoy dispuesto a aceptar si se trata de mi propia aventura. No me gusta complicar las cosas, y creo que cuanto mayor es la aventura, más sencillo se vuelve todo.

Ueli Steck - face sud anapurna © Dan Patitucci

 

¿Cómo fue el ascenso?

Bastante bien. Nunca llegúe a estar agotado de verdad, ni tampodo sentí que el aspecto técnico fuera demasiado para mí. Todo justo como a mí me gusta. Eso sí, en todo momento me aseguraba de que iba a poder retroceder. Siempre que uno escale dentro de un nivel de dificultad que le permita volver atrás, la escalada en solitario tiene la diversión asegurada. Esta experiencia es mía por completo...no sé, es difícil de explicar, e incluso de imaginar, pero ha sido algo tan personal, tan intenso. Y bueno, ahora el gran problema al que tengo que enfrentarme es que es muy fácil acomstumbrarse a esto, a todo lo que sientes cuando vas solo. Escalar vías de este calibre también es muy peligroso, así que es mejor que no se convierta en una costumbre...

 

¿Cómo te preparas físicamente para un proyecto de esta envergadura?

Ueli Steck - face sud anapurna © Dan Patitucci

Como siempre, con un programa de entrenamiento muy estricto. Ahí está la calve. La gente me decía que no parecía muy cansado después de esas 28 horas, y es verdad, no lo estaba. Bueno, estaba cansado, claro, pero no agotado, y la razón era todo ese entrenamiento previo. Corrí los 50 km de la Ultra Trail del Eiger este verano, y en la meta estaba sonriendo, cansado, pero no agotado, igual que en esta expedición. Mi programa estaba estructurado en distintas fases y, antes de partir, hice mucho entrenamiento fraccionado y mucha carrera de corta duración y gran intensidad. Todo esto me ayudó muchísimo.

 

¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?
No te podría decir. Durante los dos últimos años he estado muy centrado en todo esto, así que ahora me gustaría tomarme las cosas con más calma, hacer más cosas sólo por el placer de hacerlas. Y, de momento, la escalada tiene todos los números…

 

El itinerario de Ueli Steck

Ueli Steck - face sud anapurna © Dan Patitucci

Ascenso en solitario en la cara sur del Annapurna
(8.091 m, Nepal)